Esta imagen fué tomada por un fotógrafo de la Agencia Fars News en Irán .
Aparece una mujer vistiendo un Chador (Hejab negro) deteniendo a una mujer que viste un vestido rojo.
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Isabel logró que la compañía telefónica le facilitara el listado de llamadas del móvil de su hijo. La última había entrado a las 21.20 del 11 de julio. Localizaron la antena y sobre un mapa se dividieron los barrios en un radio de seis kilómetros, la zona de cobertura. "Un sobrino encontró el vehículo de Hugo en la colonia Insurgentes. Estaba mal estacionado. Al verlo, me solté a llorar".
Un vigilante le dijo que "una mujer alta, bustona, guapa" había aparcado ahí. Vivía enfrente, en la calle Perugino, 6, apartamento 4. Tocaron el timbre cuando un niño salía del portal. "Ahorita no te van a querer abrir, porque hubo un problema, bajaron a un muchacho herido". Espantada, Isabel llamó a la policía. "En lugar de ayudar, no nos dejaron entrar en el edificio. Lo obstaculizaban todo, como si protegieran a alguien".
En ese momento la vida de esta pedagoga de 58 años cambió. Puso una denuncia por secuestro, dejó su trabajo y se zambulló en la búsqueda de su hijo, con la ayuda de hermanos, sobrinos y cuñados. Durante dos semanas vigilaron la casa, en turnos de 12 horas. "No sabíamos a quién buscábamos. Solicité en vano una orden de registro. Un día cambiaron la alfombra. Llamamos a la policía. Nunca llegó".
En ese tiempo hablaron con los vecinos, los recolectores de basura, la señora del puesto de quesadillas... Lograron saber que en ese lugar vivía una joven y su novio, un tipo mal encarado que alardeaba de su chapa de policía. Ella era bailarina del grupo Clímax, del Estado de Veracruz. Haciéndose pasar por secretaria de una empresa interesada en contratar al grupo, Isabel logró los datos y la foto de su objetivo, Hilda González. Y la localizó en la otra punta del país, en Jalisco.
Isabel ya no soltó a su presa, que regresó poco después a la capital. Para entonces, la familia Wallace había recibido una foto de Hugo, tirado en el suelo y con los ojos vendados. Los secuestradores exigían 950.000 pesos.
Isabel decide enviar fuera de México a su marido, un contable jubilado con problemas cardiacos, y a su otra hija. No quiere más preocupaciones. A partir de Hilda, tira del hilo y va armando el rompecabezas. Disfrazada con pelucas y almohadillas. Haciendo seguimientos. Comprando voluntades. "Aprendimos sobre la marcha, con creatividad", dice. Su hermano y un abogado amigo son sus escuderos. En las semanas siguientes han identificado al novio de Hilda: César Freyre, policía del Estado de Morelos.
En noviembre se interrumpe el contacto con los secuestradores. El 10 de enero de 2006, después de algunos intentos fallidos, la policía federal detiene por fin a Hilda. Freyre cae dos semanas después. La propia Isabel lo captura. "Mi hermano y yo nos apostamos cerca del restaurante de donde trabaja la amante. Una noche, al acabar la jornada, tomó un taxi. La seguimos hasta donde la esperaba César Freyre". Al verlos, Freyre saca una pistola, pero Isabel y su hermano se le tira encima y lo derriban. "Fue una inconsciencia. No nos mató porque Dios es grande".
La trama resultaría novelesca de no ser porque el cuerpo descuartizado de Hugo Wallace yace hoy en algún lugar de la ciudad. "Lo mataron en la misma noche del secuestro. Hilda confesó todo. Mi hijo se violentó y lo golpearon. Se les fue la mano". Lavaron el cuerpo y le hicieron fotos para pedir el rescate. Después lo cortaron con una sierra eléctrica y bajaron los pedazos en bolsas de basura.
Entonces sí, la policía registró el piso de la calle Perugino. En él encontraron el carné de conducir de Hugo y manchas de sangre que resultó ser del joven. "¡Siete meses después del secuestro! ¡Nosotros habíamos dado con la casa al día siguiente!" suspira.
Tan aterrador como el panorama que ofrecen las estadísticas de secuestros en México: 564 en 2005; 608 en 2006, 789 en 2007, más de 500 en lo que va de 2008. Eso son sólo los denunciados. En términos reales las cifras se triplican. México es hoy el primer país en secuestros, por encima de Irak. Un país donde hay 1.600 cuerpos policiales distintos y descoordinados, y diferentes legislaciones en los Estados. Donde el 98% de los crímenes quedan impunes. Y en el que han muerto este año 3.000 personas a manos del narcotráfico.
La rutina de violencia ofrece tales episodios de brutalidad que aún es capaz de horrorizar a la sociedad mexicana, como el hallazgo el jueves de 12 cuerpos decapitados en Yucatán. Las autoridades informaron ayer de la detención de tres sospechosos.
Con el hallazgo de las manchas de sangre de su hijo, el caso apenas comenzó para Isabel. Hilda da los nombres de los cómplices: Jacobo Tagle. Brenda Quevedo. Los hermanos Alberto y Tony Castillo Cruz.
Por esas fechas la capital mexicana se llena de anuncios gigantes con las caras de los miembros de la banda, bajo la leyenda de "secuestrador y asesino" y una recompensa a cambio de información. En el verano de 2006, los rostros de esos delincuentes flanquean los retratos sonrientes de los candidatos presidenciales, en plena campaña electoral.
Todos van cayendo. Uno a uno. A Brenda le siguió la pista hasta Estados Unidos. El FBI la detuvo en noviembre pasado en Kentucky. Ahora está a la espera de que la extraditen. Sólo falta Jacobo Tagle. "Debe estar en Israel. Su familia es de allá y no hay acuerdo de extradición".
"Nosotros hicimos todo el trabajo. Algunos funcionarios me han ayudado, es cierto. La Procuraduría [fiscalía] nos ha apoyado. Pero la policía no ha hecho nada", cuenta Isabel. Por el camino ha localizado a otras cuatro víctimas de Freyre, que se han unido al proceso. Ha descubierto el cadáver de un compinche de la banda, asesinado por sus cómplices. Y ha destapado las conexiones del grupo con agentes policiales de Morelos y la capital.
Isabel afronta una denuncia por intento de secuestro y otra por "ensuciar el buen nombre" de Freyre en anuncios espectaculares. Nada importante, comparado con el intento de atentado que sufrió hace apenas dos meses, cuando unos hombres dispararon contra su vehículo.
"No pararé hasta dar con los restos de Hugo. Y hasta ver a Jacobo Tagle entre rejas". Ahora ayuda a otras personas y da conferencias. Y ha impulsado con otras organizaciones la gran marcha, con decenas de miles de participantes, de ayer en la capital. "No es una marcha más. Es el inicio de los cambios que necesitamos. Lo que nos pasa no es solo problema de las autoridades. Tiene también que ver con nosotros como ciudadanos". Otras 70 ciudades del país y ocho del extranjero, entre ellas Madrid, también acogieron concentraciones.
Isabel se muestra escéptica ante el reciente Acuerdo por la Seguridad firmado por todos los poderes el Estado. "No me creo el discurso político. Dicen lo mismo desde hace ocho años. No habrá cambio sin nosotros".
El reportaje de Maite Rico en El PaísTras tres años de protestas políticas y civiles, la Comisión Europea ha cedido y ha publicado un nuevo reglamento unificado que incluye la normativa secreta sobre restricción de líquidos en los vuelos. El texto, el polémico anexo secreto del reglamento sobre seguridad aérea, está disponible desde el pasado 19 de agosto, cuando fue publicado en el Diario Oficial de la UE.
Las autoridades competentes -la Dirección General de la Guardia Civil y AENA- tienen la responsabilidad de informar a los viajeros. Así, tendrán que difundir que los líquidos prohibidos incluyen "gel, pastas, lociones, dentífrico, gomina, bebidas, sopas, jarabes, perfumes, espuma
de afeitar y aerosoles" y que los líquidos sólo pueden embarcarse en recipientes que no superen los 100 mililitros y dentro de una bolsa de plástico transparente de capacidad no superior a un litro. Las excepciones, sin embargo, dejan un margen amplio. Como la que contemplan los líquidos para "una necesidad dietética especial", que podría incluir un dentífrico en caso de dolencia dental.
La publicación del nuevo reglamento también responde a la intención de la Comisión de "protegerse" ante una previsible medida del Tribunal de Justicia europeo que declare "inexistente" el texto, según considera el eurodiputado liberal Ignasi Guardans (Convergència i Unió), que ha llevado a cabo una campaña contra el secretismo de la norma. Una de las
abogadas generales del Tribunal había concluido que el Reglamento era "inválido" por su carácter secreto, ya que vulneraba uno de los artículos del Tratado de la Unión, que obliga a publicar todas las normas en el Diario Oficial de la UE.
"Con este nuevo Reglamento [que incluye el anexo secreto] se cumple por fin con las obligaciones esenciales de transparencia propias de una democracia", señala Guardans. "Uno ya no está obligado a descalzarse o a quitarse el cinturón [antes de pasar por el arco de seguridad] porque sólo está prohibido lo que contempla el Reglamento", añade el europarlamentario. "Ahora queda por ver si este Reglamento, aplicado de manera racional, es eficaz o no", concluye.
Reglamento de restricción de líquidos

El secretismo causa otra molestia a los pasajeros: la arbitrariedad. La norma se aplica de manera diferente en cada país e incluso en cada aeropuerto. Así se dan casos como el de la ensaimada rellena de crema que puede volar de Mallorca a Berlín, pero no de Berlín a París. En otros países la polémica la han protagonizado el foie y el queso cremoso.
Como el anexo es secreto, los vigilantes de seguridad y guardias civiles sólo tienen como referencia las instrucciones genéricas que la UE distribuyó entre las autoridades de los países miembros. Su margen de aplicación es, por tanto, muy amplio y a veces provoca situaciones totalmente injustificadas. Como la de obligar al pasajero a descalzarse antes de pasar por el arco o la de impedirle que embarque una botella de agua vacía o una lata de refresco.
"Es como si los criterios de la prueba de alcoholemia fueran secretos. Dependería de cada policía", critica Guardans, que lleva meses batallando contra los reglamentos secretos. La desprotección jurídica es flagrante, ya que el pasajero no puede defenderse. No hay ningún documento oficial que se pueda esgrimir ante los vigilantes de seguridad.
¿Cómo se resuelve la paradoja de que alguien que tiene que hacer cumplir una norma no la haya leído nunca? El Ministerio de Fomento, la autoridad de la que dependen los aeropuertos, rehúsa explicar esta aparente contradicción. Aduce que es un asunto de seguridad y que por tanto compete a Interior. "Es una normativa secreta pero no para quien la tiene que hacer cumplir", asegura una portavoz de este ministerio.
"Los guardias civiles [responsables de los controles] instruyen a los vigilantes de seguridad, que en caso de duda les preguntan". Guardans discrepa. "Es mentira que sea competencia de Interior por tratarse de un tema de seguridad. El reglamento lo aprobó un Comité de Seguridad Aérea de Aviación Civil y en este comité había un representante de Fomento".
El reportaje completo de Abel Grau y Elena G. Sevillano en El País
Berwick-upon-Tweed, situada justo en la frontera entre Inglaterra y Escocia, nunca ha tenido muy claro porque nación decantarse. A lo largo de los siglos ha cambiado de bando tantas veces que sus ciudadanos no tienen muy claro cual es su nacionalidad. Según una encuesta realizada por una cadena de televisión (por lo que no es conveniente darle mucho crédito) el 60% de los habitantes de la ciudad se consideran escoceses pese a que en la actualidad el pueblo pertenezca oficialmente a Inglaterra. Debido a su promiscuo nacionalismo la localidad ha gozado durante gran parte de su historia de una condición especial, casi como si fuera tierra de nadie.
Se cuenta que este estatus especial ocasionó un curioso incidente diplomático. Cuando comenzó la guerra de Crimea en 1854, la reina firmó la declaración de guerra como “Victoria, reina de Gran Bretaña, Irlanda, Berwick-upon-Tweed y todos los dominios británicos” Sin embargo al firmar la paz, en el Congreso de París, parece ser que su majestad se olvidó de aquel pequeño pueblo del norte y Berwick no fue incluido en el tratado.
A causa de este pequeño error, Berwick estuvo en guerra, con Rusia primero y con la Unión Soviética más tarde, hasta que se firmó la paz en 1966. Ese año un enviado soviético se reunió con el alcalde, Robert Knox, para poner fin a las hostilidades. La pequeña región de poco más de 10.000 habitantes hizo las paces con una de las dos superpotencias mundiales. Tras firmar el tratado, Robert Knox dijo al diplomático
soviético: “Por favor, haga saber al pueblo ruso que ya pueden dormir tranquilos”
Esta curiosa historia, tal cual la he relatado, es bastante conocida y se puede leer en numerosos libros e incluso artículos de prensa.
Si he decidido contarla es porque, aparte de lo ya relatado, posee un
ingrediente más que la hace perfecta para este blog. Es todo mentira.
El artículo completo en Un barco mas grande

Se ha aprobado la Directiva del tiempo del trabajo que amplía la posibilidad de realizar jornadas laborales semanales hasta 60 horas en la mayoría de casos y a 65 horas en el caso de médicos y personal que realice guardias. Esta directiva que liquida definitivamente la vieja lucha de inicios del siglo pasado de jornadas de 8 horas, abre las puertas a una mayor precarización del trabajo en la UE.
Forma parte de la ofensiva liberal que intenta a socabar las relaciones laborales europeas y dirigirlas a la relación individual, sin el paraguas de derechos sociales y colectivos, entre el empresario y el trabajador, donde el poder de negociación del trabajador se vé más limitado y debilitado.
El argumento que las 35 horas en Francia fué un desastre no justifica hacer jornadas semanales de casi el doble. Sería como justificar que si hemos pagado por un coche 2 millones y nos ha salido peor que uno de 2,5 millones a partir de entonces cada vez que renovemos el vehículo tengamos que invertir 5 millones (para ir sobrados).
Es cierto que las legislaciones han de adaptarse a la nueva realidad laboral. El trabajador fijo industrial ya no forma parte desde hace muchos años, el núcleo más importante de trabajadores en Europa. Ahora bien, la legislación ha de intentar amplificar los derechos laborales y sociales de este tipo de trabajador al resto, no precarizar todo el empleo. Que exista el trabajo temporal, autoocupación y trabajo a tiempo parcial es una opción que permite generar empleo y opciones de trabajo que no existirían si prohibiéramos los contratos si no son indefinidos; ahora bien, la solución no es que el poder de negociación de los trabajadores se debilite en todos los tipos de trabajo, o el liquidar derechos laborales conquistados en siglos de lucha.
Me llegan noticias de que procedente de la comisión, va a llegar al parlamento europeo una propuesta donde se establece en 65 horas el máximo de una jornada laboral.
Desde mi humilde posición de ciudadano , me veo en el deber de comunicarles que no tengo intención de votar a el partido que se atreva a hacer tal perjuicio a los ciudadanos españoles. Tanto si es el PSOE como el PP o de cualquier otro partido, me volveré en su contra con mi humilde voto y las herramientas que como comunicador, blogger y semi-periodista tenga a mi disposición.
Dicha medida en caso de ser aprobada no solo no aumentará la productividad sino que generará mas paro y nos hará mas difícil alcanzar la meta del pleno empleo, necesario para que la sociedad avance de manera equilibrada y no se rompa por culpa de un paro que desestabiliza a todos. Ni la izquierda ni la derecha, debe ver en estas directrices europeas la base de un futuro desarrollo, ya que nos convertirá en todo lo que hemos odiado siempre, una sociedad conflictiva al modelo estadounidense, donde los valores no son nada, ni los de la izquierda, ni los de la derecha. Solo hacer dinero será lo importante, acabando con todo lo demás, abriendo el camino al crimen y a la miseria, que a todos afecta.
Manifiesto mi hostilidad y la de muchos que me rodean a dicha medida, a los individuos, que con el peso de su conciencia se atrevan a dar tan increíble paso atrás en nuestras sociedades europeas avanzadas, degradando así el nivel de vida general de las ciudadanas y ciudadanos europeos. Espero que usted, juegue el rol que le corresponde y sirva a la sociedad española en su conjunto, como miembro electo de dicho organo. (De paso le animo a que busque en internet, se esta generando una campaña en contra de esta medida que busca organizar a la gente contra esto.)
Reciba un cordial saludo:

¿Y esto qué significa? ¿Que estamos obligados, por ley, a ser donantes? No, tranquilos, la cosa no funciona así. Quien le tenga cariño y apego a sus vísceras más queridas, simplemente tiene que manifestar en vida que se opone a ser donante de órganos (bien hablándolo, bien dejándolo por escrito) para que te dejen el cuerpo intacto y la madre naturaleza junto a su agradable putrefacción se encarguen del trabajo o, en su defecto, las intensas llamas del crematorio.
Es lo que se llama consentimiento presunto. Es decir, todos por defecto (ustedes, yo, la vecina del sexto y el borracho de turno que se pone a gritar todas las madrugadas - bueno, éste último, el hígado no podría donarlo-…) somos donantes porque se supone que hemos dado nuestro consentimiento. Por lo que la única forma de anular este consentimiento es expresar en vida que no quieres ser donante.
Así pues, todas esas campañas de “Hazte donante” en España son bastante inútiles. Porque sirven para confirmar algo que ya está confirmado, que eres donante. Es como si un día de estos hicieran campañas de “Hazte ser humano”.